Apoyo familiar

Dar "a la luz" un hijo o una hija es probablemente una de las decisiones vitales más importanes. Y es también una experiencia única. De repente, toda la fuerza "salvaje" de la naturaleza irrumpe en nuestras vidas. Y nada vuelve a ser como antes.


La maternidad y paternidad pueden desencadenar una profunda crisis de identidad (y de pareja), que cambia radicalmente nuestra forma de ver y entender el mundo. Como cualquier transformación, conlleva dificultades y tensiones que, bien enfocadas, pueden convertirse en oportunidades.
Desde hace más de 15 años, Heike acompaña a las familias en sus procesos de crecimiento, mediante sesiones grupales y/o trabajos individuales con niños y adultos.

"Soy hija única y mis padres, por miedo a perderme, me sobreprotegieron. Sin darme cuenta, hice lo mismo con Pablo. Hasta que sus continuos berrinches, quejas e incluso conductas agresivas me hicieron comprender que algo andaba malHeike me ayudó a devolverle el espacio de autonomía personal que yo estaba ocupando. Al sentirse más responsable y más capaz, su rabia disminuyó y  su comportamiento mejoró muchísimo". María, madre de Pablo


"Javier tenía 4 años cuando lo adoptamos y ya había vivido dos abandonos. Pensamos que con nuestro amor sería suficiente, pero los primeros tiempos fueron muy difíciles. Chillaba y se enfadaba por cualquier cosa, se negaba sistemáticamente a hacer lo que le pedíamos... Gracias a Heike pudimos entenderle mejor, ayudarle a superar sus miedos y a descubrir sus potencialidades. Hoy, con su pasado, no puedo decir que sea un niño "normal" pero...¿algún niño lo es?". Jose, padre de Javier

 "No se qué le haces (risas) pero Lucía (7 años) está mucho más relajada, centrada y razonable después de cada sesión contigo. Juntas hemos aprendido a relacionarnos desde un lugar más tranquilo y todo fluye con mayor naturalidad. Aunque me costó decidirme, me alegro mucho de haber dado este paso.." Carmen, madre de Lucía

"Lidia y yo teníamos continuas discusiones sobre el asunto de los límites. Ella es más directiva, exije más de Samuel, y yo tiendo a dejarle hacer. Lidia pensaba que esto interfería en su capacidad de educar a nuestro hijo y me pedía que cambiara mi forma de actuar. Yo me sentía mal, no sabía cómo proceder. Heike nos hizo ver lo positivo que es para Samuel que nuestros límites sean distintos, porque somos dos personas diferentes".  Marcos, padre de Samuel

Consultas presenciales en Madrid y Barcelona, también por Skype.

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